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DemocracineDemocracine Democracia y Cine: crítica de películas que contribuyen al debate democrático. ...... Marisol Aguila Bettancourt

Una luz negra: atmósferas de memoria

Cómo las personas existimos de manera esparcida, en la mirada del otro, en su recuerdo y también en los archivos dejados en el mundo digital como en una existencia paralela, es la premisa de Una luz negra (2024) de Alberto Hayden, con las sensibles actuaciones de Patricia Rivadeneira (Josefina) y Francisco Pérez-Bannen (como Jorge), que construyen un relato sensorial y sutil sobre la pérdida, el duelo y la conexión afectiva más allá de la muerte. 

¿Acaso habrá un secreto familiar desconocido que explique esta extraña coincidencia? ¿Cómo es posible que dos hombres que no se conocieron en vida estén tan conectados?

A través de una búsqueda en internet realizada por su hija, Josefina descubre que su hijo fallecido cuatro años antes comparte el mismo nombre y apellido que un arquitecto adulto al que contacta, que además tiene un extraordinario parecido físico con el joven (interpretado por Vicente, el hijo real de Francisco Pérez-Bannen). 

El misterio de la coincidencia de nombres, la investigación genealógica para tratar de explicarlo y la ilusión de Josefina de encontrar en Jorge algo del hijo perdido, se toma la primera parte de la segunda película de Hayden (la primera fue el documental Camila Moreno: Pangea de 2019). ¿Acaso habrá un secreto familiar desconocido que explique esta extraña coincidencia? ¿Cómo es posible que dos hombres que no se conocieron en vida estén tan conectados?

La obsesión por encontrar una ligazón lógica entre ambos, desata en Jorge una obsesión por conocer más quién fue el joven que llevaba su mismo nombre, al punto de hacerse de su celular y revisar sus redes sociales que, misteriosamente, siguen activas sin explicación.

En la segunda parte del filme va cambiando el punto de vista hacia el duelo atrasado de Josefina que se aferra a la ausencia/presencia de su hijo, donde el hogar que habita toma un rol fundamental con cuidados encuadres que hacen suponer que no está sola. Componiendo cuidados encuadres, la casa se convierte en un personaje que suena, se mueve y cruje como si estuviera viva, llena de recuerdos y habitares humanos.

Filmada en apenas once días y con recursos muy acotados, este notable drama que deriva en un thriller psicológico cuenta con el montaje del reconocido director José Luis Torres Leiva, cuya mano por momentos etérea, onírica y sutil se hace notar en la bella Una luz negra.

Alberto Hayden se preguntaba por qué hacer una película sobre el duelo no habiendo vivido esa experiencia y si los seres seguían existiendo en otro plano. Lamentable y coincidentemente, cuando la película ya estaba grabada su padre falleció (por lo que está dedicada a él), dolor que vino a responder esa pregunta inicial.

Una luz negra tuvo su estreno mundial en BAFICI 2024, ganó una Mención especial del Jurado por Mejor Dirección en SANFIC, fue parte de la programación del FicViña y llegó al otro lado del mundo al Hainan Island International Film Festival (HIIFF) en China, con una bella historia que honra a los que han partido con un fuerte componente audiovisual y de sonido en la construcción de una atmósfera fantasmal que evoca la memoria de los objetos, los lugares que habitamos y los afectos que persisten.-

 

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