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DemocracineDemocracine Democracia y Cine: crítica de películas que contribuyen al debate democrático. ...... Marisol Aguila Bettancourt

A la sombra de la luz: experimentación visual con la electricidad y su vibración

Por Marisol Aguila Bettancourt. Periodista y crítica de cine.

Entre las paradojas producidas por la desigualdad territorial y las externalidades negativas en localidades productoras de servicios para el resto del país, el pueblo de Charrúa en la Región del Bío Bío tiene calles oscuras e inestabilidad eléctrica. Aun cuando aloja en su territorio torres de alta tensión, termoeléctricas y una de las subestaciones más grandes del sistema eléctrico, configurando un particular y perturbador paisaje de invasivos fierros de acero y ruidos permanentes como la respiración obstruida de una maquinaria omnipresente.

El documental A la Sombra de la Luz (2023) de las directoras Isabel Reyes Bustos e Ignacia Merino Bustos (ambas son primas), se ve influenciado por el estilo observacional del colectivo MAFI y agrega toques experimentales al usar cámaras trampa para captar la vida nocturna animal y otras termográficas para poner en imágenes la energía que se transmite a través de los cables eléctricos en Charrúa, donde sus habitantes demandan la misma calidad y estabilidad de la energía eléctrica que ellos distribuyen a otras regiones.

Siendo recién egresadas -Isabel de periodismo e Ignacia de cine-, las directoras se constituyeron en una dupla creativa con un equipo femenino y buscaron alejarse de la manera más clásica de la denuncia medioambiental, inspiración inicial del documental. Para ello, conocieron las tecnologías que ocupaban los propios técnicos de mantención de las torres de alta tensión para encontrar posibles fugas de energía. Así es como descubrieron las cámaras termográficas, cuyas imágenes integraron a la película incorporando ese dispositivo de experimentación visualmente muy atractivo, así como iluminaron las torres de alta tensión para generar un impactante paisaje nocturno.

Además de la fotografía -por la que la directora de cinematografía Emilia Martín ganó una Mención honrosa del Premio Héctor Ríos de la Asociación Chilena de Cinematografía, en Sanfic 2023-, A la sombra de la luz también experimentó con un intenso diseño sonoro. Buscaron capturar las señales electromagnéticas que emiten las torres de alta tensión, que la sonidista Andrea Millán captó con un micrófono especial, generando una permanente e inquietante vibración del sonido con el que deben convivir a diario las habitantes de Charrúa.

A la sombra de la luz juega con las luces y sombras -lumínicas y sociales- de un pueblo que debe soportar cual zona de sacrificio los efectos de la instalación de torres eléctricas que dan energía al resto del país. Pero -contradictoriamente- cuenta con energía encarecida, sufren cortes de luz apenas llueve y la empresa pregunta quién pagará la cuenta («porque no es llegar e instalar una luminaria»), cuando la comunidad organizada exige iluminar las calles oscuras.

Revisa el cine foro con las directoras Isabel Reyes e Ignacia Merino en Centro Arte Alameda.

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